Harvey (Dustin Hoffman), divorciado neyorquino, es un músico fracasado: le hubiera gustado ser pianista de un grupo de jazz, pero sólo ha llegado a ser músico de “jingles” para la tele y, por si fuera poco, está a punto de ser echado de su trabajo porque no gusta lo que hace.

Kate (Emma Thompson) es una inglesa solterona, que trabaja en una empresa de encuestas, en el aeropuerto de Heathrow. Más joven que Harvey pero de edad también avanzada, su madre la controla todo el rato a través del móvil. Su dos únicas preocupaciones son que Kate deje de ser soltera y un nuevo vecino polaco de quien sospecha es un asesino psicópata.

Kate y Harvey no se conocen, pero un viaje de éste -en principio relámpago- a la capital inglesa para asistir a la boda de su hija cambiará por completo sus vidas.

Last chance Harvey, este es el título en inglés: es la última oportunidad que tiene Harvey de vivir una vida de amor: amar y sentirse amado. No por su capacidad de hacer reír, sino por lo que es. Y ya está. Es el último tren que podrá tomar para engancharse de nuevo a una vida feliz. Porque un día lo fue. Y hoy las cosas son muy distintas. Pero el encuentro con la vida de Kate, le hará replantearse muchas cosas.

Así, Last chance Harvey, habla del amor, de la familia y -aunque lo deja como una posibilidad más, ante la cual no hay otra vía- del dolor de los hijos por culpa del divorcio de sus padres; y de todos esos detalles que hacen la vida de los demás más agradable (y a la vez, la de uno propio), e incluso del trauma que supone para una persona que ha abortado, pensar en el hijo o hija que pudo nacer y no lo hizo por culpa de su madre.

Emma Thompson y Dustin Hoffman están muy bien en su papel. Especialmente me gusta él: aunque feo y retaco, siempre ha sabido mostrarse como una persona agradable. Posiblemente no sea la mejor historia que hayan actuado, pero tiene buenas intenciones. Una película divertida y para pasar el rato. El desconocido Joel Hopkins escribe un guión con algunos flecos -creo que está poco aprovechado la psicosis de la madre de Kate-, pero que tiene buen ritmo. ¡Lástima que historias de familias destructuradas como la que presenta sean tan comunes hoy en día!