Sé que tengo este blog un poco abandonado (voy publicando de Pascua a Ramos, como se dice…), pero también sé que no me da para más la vida🙂; y también soy consciente de que en poco tiempo he hablado de Encontrarás Dragones (así es como se ha traducido, finalmente, el título There be dragons), pero es que a medida que se va acercando el día (el 25 de marzo en España), y los vídeos e imágenes que van saliendo (incluso el tráiler de la gran pantalla, aún más largo), no puedeo quedarme callado… ¿Será verdad que Charlie Cox (Josemaría), actúa tan bien como dicen?

La película parece emocionante, y dura. Como la escena en la que matan a bocajarro a un sacerdote, ante la mirada atónita de Josemaría y los chicos que le acompañan. Tiene la pinta de que será una película con mucha enjundia para un cineforum: apropiada para este blog, vaya…

Por el momento, me ha parecido interesante poner en este post algunas fotografías de la película, con la increíble Olga Kurylenko, en el papel de Ildiko; Wes Bentley, en el papel de Manolo, otro personaje ficticio, protagonista de la película y como la antítesis de Escrivá, con quien incluso tiene una pelea cuerpo a cuerpo en el seminario; y Rodrigo Santoro, en el papel del catalán Oriol.

El lema de There be dragons es muy claro a la hora de hablar de la temática: “even the saints have a past; even de sinners have a future“… también los santos tienen un pasado; también los pecadores tienen un futuro. Por lo que se ve y se puede oír y leer de lo que dice su director,  la película no habla de la historia de Escrivá, sino del perdón. La capacidad de perdón de la que el hombre es capaz… o no, hundiéndose en la miseria (Josemaría dice a su amigo Manolo: “sé lo que es estar furioso por la vida, cuidado dónde te lleva”).

Y los “dragones”… Hic sunt dracones: es lo que ponía -en latín- en los mapas antiguos, en los márgenes del mapa: “aquí hay dragones – encontrarás dragones – there be dragons”… Los “dragones” son nuestros pecados, nuestras cosas malas que nos pueden arrastrar y llevar al mal… si no sabemos olvidarlos, y perdonar y dar perdón.

Si Roland Joffé aceptó este trabajo fue por la respuesta que da san Josemaría en el vídeo que adjunto: la respuesta a una chica judía que quería convertirse, y sus padres no le dejaban. Cuando lo estaba viendo, escribía una carta negando querer participar…; pero la respuesta de Escrivá, le cambió la idea. Así lo explica él:

¡Qué momento maravilloso! Qué momento maravilloso, inesperado, y sobre todo viniendo de una organización de la que todo el mundo se esperaría que dijera lo contrario”. Estaba mirando a mi ordenador y me decía: “Espera un momento”. Apagué el DVD. Dejé de escribir la carta. Me puse la gorra de director de cine y escribí una escena en la que Josemaría aparece con un hombre, a punto de morir, a quien ya conocía, que le dice que es judío y que su sueño es convertirse.

Escribí la escena de cabo a rabo, sin dejar de pensar: “Tengo realmente ganas de ver esto en una película. Pero, no lo veré nunca si no hago la película, ¿verdad? ¿O enmarcaré esta escena en otra película?”.

En lugar de la primera carta que me disponía a redactar, escribí: “Querido X, estoy verdaderamente interesado en este proyecto, a condición de disponer de toda la libertad de creación para hacerlo como quiero, y que usted no cuente conmigo para seguir una línea de parte, y si usted acepta el hecho de que no soy muy brillante y que lo haré lo mejor posible, pero que tengo que seguir mi propia verdad. Si usted está de acuerdo, me gustaría hacer verdaderamente este proyecto”

Os dejo el vídeo en cuestión, y el trailer de la película en español.