Los cortometrajes, cuando son buenos, tienen la peculiaridad que hacen pensar… por lo menos no te dejan indiferente. Ayer vi este cortometraje y recordaba un diálogo con una adolescente que intentaba justificar su poca fe…:

– Dices que Dios es omnipotente, pero… ¿podría hacer una piedra tan grande que no pudiera levantar ni Él mismo?

– Sí. Tú misma…

Se quedó pensativa y se fue… ¿Te atreves a pensar en esta respuesta?