Hay una palabra que me parece define muy bien la actitud de los que no sueltan el móvil para nada y tienen que estar interrumpiendo todas las conversaciones, comidas, reuniones…; por el simple hecho -dicen- de: “tengo que contestar este twitt”… Una palabra: estupidez. Estúpido: érase una vez un hombre a un smartphone pegado…

Diréis que esto no tiene nada que ver con el cine. Y tendréis razón. Pero es que he visto dos vídeos que me han gustado. Dos cortometrajes: uno, en forma de documental o making of que sí tiene que ver con lo que digo; y otro, un cuento, que, aunque no directamente, sí de alguna manera. En los dos se muestra la importancia del darse a los demás. En la vida o en la muerte; en la salud o en la enfermedad…

Y el otro, una historia animada que me ha parecido buena, sencilla y bien conseguida: World Builder (El constructor de mundos).

Esto, también es ejemplo de buen cine