sol

Quería empezar el año con buen pie. Y no sé: supongo que lo habré conseguido; la cuestión está en seguir así y mejorar aún. El otro día, un amigo hizo un brindis de cine. No sólo porque me gustó, sino porque hizo expresa referencia hacia el Séptimo Arte. Fue escueto y decía algo así:

El cine –el buen  cine– es el que está creado por buenas historias; pero también buenos y grandes personajes. Ver cine del bueno es un acto que remite en nuestro propio interior y nos lleva a querer ser mejores personas y, así, escribir una historia –la de cada uno– que transforme de verdad el mundo. No es necesario ser un súper héroe para llegar a ese punto; pero sí es necesario quererlo. Ojalá que este año 2013 nos permita gozar de grandes películas  que nos lleve a querer mejorar el mundo, empezando por lo que tenemos alrededor.

Ya ya está. Se llevó un aplauso: bien merecido, pienso.

Poco después vi un pequeño vídeo que me recordó las palabras de mi amigo. Hablaba de la capacidad de formar grandes pequeñas esculturas trabajando con paciencia y mimando el más mínimo detalle. Pensé en mi amigo porque me pareció que hablaba del modo en cómo se forman los buenos personajes y, en definitiva, las buenas personas. Es el arte de lo pequeño, el arte de lo bello.

A menudo, los Oscar huelen a “politiqueo” o “amiguismo”. El caso de En tierra hostil, pienso que puede ser uno de estos momentos… No estoy diciendo que sea una mala película (me parece muy interesante la descripción de la guerra a través de unos personajes de carne y hueso que hace Kathryn Bigelow), pero no creo que sea una de las mejores películas del año, ni que se merezca el Oscar más preciado. Más bien me da la sensación que han querido aprovechar el hecho que compitan esta directora con un archi conocido James Cameron -ex-marido de ella- y su Avatar: ¡siempre es bueno aprovechar los “tirones” rosas para promocinar una película que no es para el gran público, no? Porque es una película que, además de serlo, se hace larga y pienso que a más de uno le aburrirá. Además (aunque ya sea bastante común), la contínua cámara al hombro tampoco creo que sea para todos los paladares.

(más…)