… o cuando la muerte nos hace valorar el ir en bicicleta.

Hay muchos modos de vivir para siempre. Uno de ellos es convertirse en vampiro, y ya está. Otro es escribiendo una obra… Esto es lo que decide hacer Sam (Robbie Kay), y su mejor amigo, el gruñón pero entrañable Félix (Alex Etel) -que prefiere la opción vampiresca-, está dispuesto a lo que sea para que Sam pueda cumplir su lista de deseos antes de morir… Y es que así son las cosas: los dos protagonistas de Way to live forever, niños de 12 y 14 años respectivamente,  están enfermos de leucemia y son perfectamente conscientes de que les queda poco tiempo de vida y tienen que aprovecharla al máximo.

Ésta no es una historia sobre la muerte, sino sobre la vida; “sobre las ganas de vivir que tiene un niño de 12 años”, dice Gustavo Ron, guionista y director de la película. Pero es una historia que habla de la muerte, haciéndolo desde la atrevida perspectiva de un cuento. Sam es un niño muy vivo –despierto– que no está dispuesto a aceptar las respuestas simples que su amigo Félix da a los interrogantes que “los mayores no se atreven hacer”. No entiende por qué las cosas son como son y, sobre todo, por qué tiene que morir un niño de 12 años, pero lo acepta. Lo acepta y lucha para que su familia –sus padres y hermana– sufra lo menos posible a causa de su enfermedad… y de su muerte. Si puede, haciendo que todo sea como un juego. Quizá sea, también, esta sencillez o ternura la que enamore a Félix y le lleve a intentar buscarle la felicidad, aunque fuera robar un pedacito de cielo.

(más…)

Hace un tiempo leía en la red las primeras noticias de lo que parecía ser una peculiar y, quizá, polémica película sobre la vida de Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei. El director es nada más y nada menos que el director de la oscarizada The Mission (1986) o The killing fields (1984) –Los gritos del silencio-, Roland Joffé. Éste llevaba un tiempo de muchas vacas flacas -fue el director, también de la pobre Super Mario Bross (1993)… no sé si por su pobreza no sale ni en los títulos de crédito-.

There be Dragons, se espera en primavera de 2011. Prometían una película dura y con mucha violencia; y por el primer trailer que acaba de salir, parece que así será. Y sobre todo, una historia de perdón: la historia de un hombre que supo perdonar. Veremos si cumple con las expectativas.

Encarna a Escrivá el joven actor de Sturdust (2007) Charlie Cox, y la protagonista, es la última chica Bond: Olga Kurylenko. Tiene buena pinta, ¿no?

Actualización (23 de septiembre de 2010): nuevo trailer (subtitulado en español)